La seguridad ya no es un lujo, es una necesidad. Tanto si gestionas una empresa, un edificio o simplemente quieres proteger tu casa, contar con un sistema de circuito cerrado de televisión (CCTV) te da esa tranquilidad que todos buscamos: saber que todo está bajo control, incluso cuando no estamos presentes.
En Segurinter, llevamos años ayudando a personas y negocios como el tuyo a proteger lo que más importa con soluciones de videovigilancia a medida. Pero antes de entrar en materia, veamos qué hay detrás de este sistema tan conocido… y a veces tan mal entendido.
¿Qué es un circuito cerrado de televisión y cómo funciona?
Concepto básico y diferencia con otros sistemas de videovigilancia
Un circuito cerrado de televisión (CCTV) es un sistema de cámaras conectadas entre sí que transmiten la señal de vídeo a un número limitado de monitores o grabadores. A diferencia de la televisión convencional, donde la señal se emite públicamente, en el CCTV la imagen se mantiene en un entorno cerrado y privado, accesible solo para usuarios autorizados.
La clave está en eso: “circuito cerrado”. Las imágenes no van a internet ni a una red abierta (a menos que tú lo decidas, claro). Por eso sigue siendo el método más fiable, estable y seguro para la vigilancia profesional.
Componentes principales: cámaras, grabadores y monitores
Todo sistema de CCTV se compone, esencialmente, de tres elementos:
- Cámaras de seguridad: son los ojos del sistema. Las hay de interior, exterior, fijas, motorizadas, con visión nocturna o incluso térmicas.
- Grabadores (DVR o NVR): recogen y almacenan las imágenes. Los sistemas modernos permiten acceder a las grabaciones desde el móvil o el ordenador.
- Monitores o dispositivos de visualización: sirven para observar lo que ocurre en tiempo real o revisar grabaciones pasadas.
En Segurinter, combinamos todos estos elementos con tecnología de última generación, garantizando la máxima calidad de imagen y fiabilidad en cada instalación.
Tipos de sistemas de CCTV según su tecnología
Cámaras analógicas y sistemas de vídeo digital (IP)
Los sistemas analógicos fueron los primeros en popularizarse, y aún hoy se utilizan en muchos entornos. Son económicos y muy estables, aunque ofrecen menor resolución y flexibilidad que las soluciones digitales.
Por otro lado, los sistemas IP (Internet Protocol) utilizan cámaras que envían las imágenes a través de redes de datos, permitiendo acceso remoto y una calidad de vídeo superior. Este tipo de cámaras son ideales cuando necesitas gestionar la seguridad desde cualquier lugar.
Videovigilancia híbrida: la combinación ideal para empresas
¿Tienes una instalación antigua y no quieres tirar todo a la basura? No hace falta. Los sistemas híbridos permiten combinar cámaras analógicas con cámaras IP, ampliando la cobertura sin una inversión excesiva. Es una opción perfecta para empresas que crecen y necesitan adaptar su sistema de seguridad paso a paso.
Cámaras térmicas y de reconocimiento facial: detección avanzada
Las cámaras térmicas detectan el calor corporal o de objetos, lo que las hace muy útiles en zonas oscuras o con humo, y las de reconocimiento facial aportan un nivel extra de control en accesos restringidos o entornos sensibles.
Este tipo de soluciones las implementamos sobre todo en infraestructuras críticas, fábricas o centros logísticos, donde la precisión y la rapidez en la detección marcan la diferencia.
Aplicaciones del circuito cerrado de televisión en distintos entornos
Seguridad en empresas y oficinas
El CCTV es una herramienta indispensable para proteger oficinas, almacenes y locales comerciales. No solo sirve para detectar robos o intrusiones, también para controlar entradas, salidas o movimientos de personal y visitantes.
Control de procesos industriales y producción
En entornos industriales, las cámaras permiten monitorizar líneas de producción, controlar maquinaria peligrosa y detectar incidencias sin exponer a los operarios.
Además, facilitan auditorías y mejoran la productividad.
Supervisión de parkings y control de acceso por matrícula
Las cámaras de reconocimiento de matrículas (LPR) son una de nuestras especialidades. Permiten automatizar el acceso de vehículos y registrar todos los movimientos en el recinto. Perfecto para parkings, urbanizaciones o zonas de carga y descarga.
Protección de viviendas y comunidades
Cada vez más comunidades de vecinos instalan sistemas de videovigilancia en portales, garajes y zonas comunes. En el hogar, las cámaras IP permiten ver lo que pasa en tiempo real desde el móvil, estés donde estés. Una opción práctica y cada vez más asequible.
Ventajas de instalar un sistema de videovigilancia profesional
Prevención y disuasión ante intrusiones o robos
Una cámara visible es, por sí sola, un disuasorio potente. La mayoría de los intrusos evitarán actuar en lugares vigilados. Pero si lo hacen, el sistema registrará todo con detalle.
Monitorización en tiempo real y grabación de evidencias
Podrás ver lo que ocurre en tiempo real, guardar grabaciones y utilizarlas como evidencia ante cualquier incidente. Los sistemas de Segurinter permiten incluso recibir alertas en el móvil cuando se detecta movimiento o se activa una alarma.
Integración con alarmas, sensores y control de accesos
Un CCTV por sí solo ya protege, pero cuando se integra con otros sistemas de seguridad (alarmas, sensores perimetrales, control de accesos), el resultado es una protección total. Y nosotros nos encargamos de todo, desde la instalación hasta la integración con la central receptora de alarmas.
Normativa y aspectos legales de la videovigilancia en España
Cumplimiento del RGPD y la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos
En España, cualquier sistema de circuito cerrado de televisión (CCTV) está sujeto al Reglamento (UE) 2016/679, conocido como RGPD, y a la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD).
Ambas normas establecen que el tratamiento de imágenes solo puede realizarse con una finalidad legítima, como la seguridad de personas, bienes o instalaciones (artículo 22 de la LOPDGDD).
Esto significa que las cámaras deben instalarse respetando el principio de proporcionalidad: solo pueden captar las zonas necesarias y evitar grabar espacios públicos o privados ajenos, salvo casos justificados o con autorización expresa.
Además, el tratamiento de las imágenes debe realizarse conforme a los principios de licitud, lealtad, transparencia y minimización de datos recogidos en los artículos 5 y 6 del RGPD. En resumen: grabar sí, pero solo lo imprescindible y siempre informando correctamente.
Información al público y carteles informativos obligatorios
Uno de los puntos clave del RGPD y de la Ley Orgánica 3/2018 es el deber de información (artículos 12 y 13 del RGPD y 22.4 de la LOPDGDD).
Toda zona videovigilada debe estar claramente señalizada con un cartel visible que informe sobre:
- La existencia del sistema de videovigilancia.
- La identidad del responsable del tratamiento (por ejemplo, la empresa o comunidad que gestiona las cámaras).
- La finalidad del tratamiento (normalmente, la seguridad).
- La posibilidad de ejercer los derechos de protección de datos (acceso, supresión, oposición, etc.).
- Y un medio de contacto (web, correo o teléfono) para obtener más información.
En Segurinter, nos ocupamos de que todos los sistemas instalados incluyan la señalización y la documentación legal necesaria, cumpliendo con lo que exige la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Plazo máximo de conservación de las grabaciones
Las imágenes captadas por las cámaras solo pueden conservarse durante un tiempo limitado.
Según el artículo 22.3 de la Ley Orgánica 3/2018, el plazo máximo general de conservación es de 30 días, salvo que se requieran para aclarar un incidente, denuncia o procedimiento judicial.
Transcurrido ese plazo, los archivos deben eliminarse de forma segura y automática, sin posibilidad de recuperación. Este control de los plazos es una parte esencial del cumplimiento normativo, y en Segurinter lo gestionamos mediante sistemas de almacenamiento con borrado programado y registro de actividad.
Derechos de las personas grabadas (ARCO+)
Toda persona que pueda ser identificada en una grabación tiene derecho a ejercer los denominados derechos ARCO+, regulados por los artículos 15 a 22 del RGPD y el Título III de la Ley Orgánica 3/2018.
Estos derechos son:
- Acceso: saber si existen imágenes en las que aparece y obtener una copia.
- Rectificación y supresión: solicitar la eliminación de imágenes cuando no sean necesarias o se hayan obtenido de forma indebida.
- Limitación y oposición: oponerse al tratamiento o limitarlo, por ejemplo, si las cámaras captan zonas no autorizadas.
- Portabilidad: cuando proceda, recibir los datos personales en formato electrónico.
El ejercicio de estos derechos debe realizarse ante el responsable del tratamiento, que está obligado a responder en un plazo máximo de un mes. En Segurinter ayudamos a nuestros clientes a mantener todos estos procesos documentados, transparentes y en conformidad con el RGPD.
Requisitos para la instalación en espacios públicos y privados
La ley distingue claramente entre los espacios privados y los públicos:
- En espacios privados (hogares, oficinas, comercios, comunidades de vecinos), basta con cumplir los requisitos de información, proporcionalidad y conservación establecidos por el RGPD y la LOPDGDD.
- En cambio, en espacios públicos o zonas que afecten a la vía pública, la instalación de cámaras requiere autorización expresa del Ministerio del Interior o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, según la Ley Orgánica 4/1997 y la Ley 5/2014 de Seguridad Privada.
En estos casos, las imágenes solo pueden utilizarse con fines de prevención, detección o investigación de infracciones penales, tal y como detalla la Ley Orgánica 7/2021, artículos 15 a 19.
Por tanto, si una cámara se orienta parcialmente hacia la vía pública, se debe configurar adecuadamente su ángulo y zona de grabación para cumplir con los principios de minimización y necesidad.
Seguridad y confidencialidad del tratamiento
El artículo 32 del RGPD obliga a aplicar medidas técnicas y organizativas que garanticen la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos. Esto incluye proteger las grabaciones frente a accesos no autorizados, manipulación o pérdida, así como mantener registros de acceso y auditorías periódicas.
El Real Decreto 311/2022, que regula el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), refuerza estas obligaciones, estableciendo que toda empresa o entidad que gestione sistemas de información debe garantizar autenticación de acceso, trazabilidad, cifrado y continuidad del servicio.
En Segurinter, aplicamos estas medidas de forma rigurosa, asegurando que las imágenes solo puedan ser consultadas por personal autorizado y bajo supervisión documental, en cumplimiento de los artículos 17, 22 y 25 del ENS.
Soluciones de CCTV de Segurinter
Instalación y mantenimiento de cámaras profesionales
Nuestro equipo técnico se encarga de la instalación, configuración y mantenimiento de sistemas de videovigilancia en toda España. Trabajamos con marcas líderes y garantizamos un servicio rápido y discreto, adaptado a tus horarios y necesidades.
Sistemas adaptados a cada entorno: hogar, negocio o industria
Cada espacio es distinto, por eso realizamos proyectos a medida. Analizamos el entorno, evaluamos los puntos críticos y diseñamos una solución que cubra exactamente lo que necesitas, ni más ni menos.
Conexión con central receptora y asistencia técnica 24 horas
Nuestros sistemas pueden conectarse directamente con la central receptora de alarmas (CRA), para que ante cualquier incidencia, un equipo de profesionales actúe de inmediato. Además, ofrecemos asistencia técnica 24/7, porque la seguridad no entiende de horarios.
Conclusión: por qué confiar en Segurinter para tu sistema de circuito cerrado de televisión
La seguridad es confianza. Y esa confianza se construye con experiencia, tecnología y un trato humano. En Segurinter llevamos años demostrando que la protección puede ser eficaz, personalizada y accesible.
Si estás pensando en instalar o renovar tu sistema de circuito cerrado de televisión, contáctanos. Te asesoraremos sin compromiso y te ayudaremos a diseñar una solución que se adapte a ti, a tu espacio y a tu presupuesto.
Porque al final, lo importante no son las cámaras, sino lo que te permiten: vivir y trabajar con tranquilidad.

