tipo de detectores de incendios

Un incendio puede comenzar en segundos y propagarse en minutos. Sin embargo, un buen sistema de detección de incendios puede identificar el peligro antes de que el fuego sea visible, activando la alarma y permitiendo actuar a tiempo.

En esta guía te explicamos qué tipos de detectores existen, cómo funcionan y qué exige la normativa española (Real Decreto 513/2017) para su instalación y mantenimiento.

En Segurinter llevamos muchos años diseñando e instalando sistemas de protección contra incendios certificados según el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI). Si buscas fiabilidad y cumplimiento normativo, estás en el lugar correcto.

¿Qué es un detector de incendios y cómo funciona?

Un detector de incendios es un dispositivo electrónico de protección activa que identifica señales físicas asociadas al fuego (como humo, calor o radiación luminosa) y envía una señal de alarma a una central de control o a un sistema de aviso.

Según el artículo 1 del RIPCI (Real Decreto 513/2017), la protección activa contra incendios incluye todos los equipos “cuya función específica es la detección, control y extinción del incendio, facilitando la evacuación de los ocupantes e impidiendo su propagación”.

Elementos básicos del sistema de detección

Un sistema completo debe integrar:

  • Detectores (de humo, calor o llama).
  • Central de control y señalización.
  • Avisadores ópticos y acústicos.
  • Alimentación de emergencia y comunicaciones.

Estos componentes deben cumplir las normas UNE y EN armonizadas que figuran en el Anexo I del RIPCI, con marcado CE o, en su defecto, certificación acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC).

Principio de detección: humo, calor o llama

Los detectores funcionan analizando fenómenos distintos:

  • Humo (combustión incipiente).
  • Calor (incrementos rápidos de temperatura).
  • Radiación lumínica o infrarroja (presencia de llamas).

El tipo ideal dependerá del riesgo del entorno y de la evaluación técnica del proyecto, tal y como exige el artículo 19 del RIPCI para cualquier instalación de protección activa.

Principales tipos de detectores de incendios

El Anexo I del RIPCI, en su Sección 1ª, regula los requisitos técnicos de diseño e instalación de sistemas de detección automática. Vamos a ver sus principales categorías.

Detectores de humo: ópticos e iónicos

Son los más habituales en viviendas y oficinas.

  • Ópticos o fotoeléctricos: detectan la dispersión o interrupción de un haz de luz cuando el humo entra en la cámara del sensor.
  • Iónicos: miden el cambio en la ionización del aire. Aunque muy sensibles, su uso se ha reducido por la gestión de materiales radiactivos.

Según la norma UNE-EN 54-7, estos detectores deben instalarse a una altura adecuada y con una densidad mínima según la superficie cubierta.

Detectores térmicos: temperatura fija y de tasa de aumento

Regulados por la UNE-EN 54-5, se activan por calor:

  • De temperatura fija: saltan al alcanzar un valor predeterminado (normalmente entre 54 y 70 ºC).
  • De tasa de aumento: detectan incrementos bruscos de temperatura, incluso sin llegar al límite anterior.

Son ideales para cocinas, talleres o garajes donde el humo no es un indicador fiable.

Detectores de llama: infrarrojos y ultravioletas

Diseñados para zonas con materiales inflamables o combustibles, identifican radiación UV o IR. Cumplen la UNE-EN 54-10 y deben situarse con visión directa del riesgo, evitando obstáculos o reflejos.

Su uso es común en plantas químicas, almacenes de combustibles o instalaciones industriales.

Detectores multicriterio: tecnología combinada para mayor precisión

Integran varios sensores (humo, temperatura, CO, llama). El RIPCI permite soluciones tecnológicas avanzadas siempre que justifiquen un nivel de seguridad equivalente al de las normas UNE aplicables.

Esto se refleja en el artículo 5.6, que autoriza soluciones técnicas alternativas con informe favorable de un organismo de control.

Ventajas de instalar detectores automáticos en tu vivienda o negocio

Tener detectores no solo es una obligación en muchos casos; también es una decisión inteligente.

Detección temprana y aviso inmediato

El RIPCI obliga a que los sistemas detecten el incendio en su fase inicial y activen avisos sonoros y luminosos eficaces. Esta detección temprana permite evacuar y actuar con rapidez, reduciendo drásticamente el impacto del fuego.

Integración con alarmas contra incendios y sistemas de seguridad

Los detectores pueden integrarse con sistemas de alarma, extinción o vigilancia remota, lo que permite activar medidas automáticas y enviar avisos a la Central Receptora de Alarmas (CRA).

Reducción de daños materiales y protección de vidas

La detección rápida minimiza pérdidas económicas y, sobre todo, protege vidas humanas.

¿Dónde instalar cada tipo de detector de incendios?

La ubicación influye directamente en la eficacia del sistema. Según el Anexo I del RIPCI, los detectores deben instalarse conforme al proyecto técnico, cumpliendo las distancias, alturas y condiciones ambientales establecidas.

Recomendaciones para entornos domésticos

  • Coloca detectores ópticos de humo en pasillos, dormitorios o estancias principales.
  • En cocinas o baños, opta por detectores térmicos.
  • Evita zonas con corrientes de aire o ventiladores que puedan alterar la lectura.

En viviendas unifamiliares pequeñas (menos de 100 m²), la instalación puede realizarla el propio usuario, conforme al artículo 9.2 del RIPCI.

Zonas industriales, oficinas y espacios públicos

En entornos laborales o de público concurrencia, el diseño debe cumplir con el Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SI) y con el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en Establecimientos Industriales (RD 2267/2004).

En estos casos, es obligatorio un proyecto firmado por técnico titulado y ejecutado por empresa instaladora habilitada.

Normativa y mantenimiento de los sistemas de detección

El mantenimiento y conservación de las instalaciones de protección activa se regula en el artículo 21 del RIPCI y en el Anexo II, donde se establecen los plazos y operaciones mínimas.

Requisitos según la normativa española de protección contra incendios

Los sistemas deben revisarse periódicamente por empresas mantenedoras habilitadas, que cuenten con personal cualificado, certificación de calidad y seguro de responsabilidad civil (art. 15 RIPCI).

Además:

  • Los detectores automáticos deben probarse al menos cada tres meses.
  • Las centrales y alarmas se verifican cada seis meses.
  • Y cada diez años, las instalaciones deben pasar una inspección por un organismo de control acreditado, salvo en viviendas y locales pequeños (art. 22 RIPCI).

Revisión, pruebas y mantenimiento preventivo

El titular está obligado a conservar las actas de mantenimiento durante cinco años.

El uso de piezas originales y recambios certificados es obligatorio.

En Segurinter realizamos estas operaciones conforme a la normativa UNE e ISO aplicable, asegurando que tu sistema mantenga su operatividad real, no solo en papel.

Soluciones profesionales de detección de incendios con Segurinter

En Segurinter somos una empresa instaladora y mantenedora habilitada conforme al Real Decreto 513/2017. Diseñamos sistemas a medida, adaptados a hogares, empresas y entornos industriales.

Sistemas adaptados a cada entorno: hogares, empresas e industrias

Ofrecemos soluciones con detectores ópticos, térmicos, de llama o multicriterio, siempre con componentes certificados CE y conformes con las normas UNE-EN 54.

Integración con central receptora de alarmas y vigilancia 24 h

Nuestros sistemas pueden conectarse a la Central Receptora de Alarmas, garantizando respuesta inmediata ante cualquier alerta. El aviso se gestiona de forma automática con los servicios de emergencia si es necesario.

Asesoramiento técnico y mantenimiento certificado

Nos encargamos del diseño, instalación, revisión y certificación de todos los elementos conforme al RIPCI y al Código Técnico de la Edificación. Más información en nuestra sección de sistemas de protección contra incendios.

Conclusión: la importancia de contar con una protección integral contra incendios

La seguridad no se improvisa. Cumplir con el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RD 513/2017) no solo es una exigencia legal, sino una garantía de que tu sistema funcionará cuando realmente lo necesites.

En Segurinter, combinamos experiencia, tecnología y rigor normativo para ofrecerte la máxima tranquilidad. Porque cuando se trata del fuego, cada segundo y cada detector cuentan.